miércoles, 13 de noviembre de 2013



NUBE DIGITAL

Es un dispositivo para almacenar grandes cantidades de información


La Nube Digital en Internet, es el siguiente paso en la democratización de la red, consideró Guillermo Chávez, director de Cómputo y de Tecnología de Información de la Universidad Nacional Autónoma de México, al participar en el Primer Encuentro de Humanistas Digitales.


Mencionó que su creación es una iniciativa de Google, Facebook y otras empresas líderes en la web que buscan disminuir el tiempo de espera de las búsquedas o descargas de los usuarios, al tiempo de ofrecer una mayor disponibilidad de información, recursos y elementos de consulta sin necesidad de que el usuario tenga equipos especiales. Concretamente, el funcionamiento de La Nube Digital consiste en ser un dispositivo no físico, disponible con el sólo hecho de tener una computadora y acceso a Internet, en el cual se pueden almacenar grandes cantidades de información, desde textos hasta imágenes, audio, video o toda clase de datos.

“Hasta el momento, las empresas mencionadas se han dirigido sobre todo a los usuarios comunes quienes han encontrado grandes ventajas en la disponibilidad que ofrece este servicio, al menos en su modalidad gratuita, pues de esta manera no requieren de más gadgets para acceder a sus archivos.


“Pero cada vez es más frecuente encontrar que las empresas privadas o las instituciones recurran a ella para almacenar sus acervos, por lo que en el ámbito de competencia de este encuentro me parece oportuno resaltar los beneficios de La Nube para los investigadores o las instancias culturales que lo requieran”.


A mediano y largo plazo, Chávez consideró que el uso de esta base de datos, que puede ser personalizada y que ofrece diversos beneficios dependiendo del esquema que el usuario elija –la versión gratuita o la que tiene costo-, serán cada vez mayores.


Explicó que si una persona sube toda su información, que en el caso de los datos personales gozan de seguridad adicional, puede estar en cualquier parte y tener acceso a ella desde cualquier ordenador, sin necesidad de llevar consigo una computadora, memorias o dispositivos de almacenamiento.


“Su uso imagino que será cada vez más frecuente, pero como se ha dicho muchas veces en este Encuentro, las reglas del juego aún no están escritas en el mundo de la Internet, menos con recursos tan novedosos como es el caso de La Nube”.


Hay varios conceptos de la tecnología moderna que evolucionan tan rápidamente que quienes están involucrados en la creación de las tecnologías probablemente ni se den cuenta de que ha surgido una nueva plataforma como resultado de su trabajo. La nube es una plataforma de este tipo. Lo que empezó hace años en el campo de las tecnologías de virtualización basada en hipervisores está evolucionando, transformándose en la capacidad de producir recursos informáticos, en varios lugares físicos, que actúan como si fueran parte de la red local a la que están conectados los usuarios finales y las aplicaciones de middleware.


La nube, como la llamamos hoy, no tiene una verdadera definición. Sólo podemos empezar con algunas definiciones que son válidas en este momento y luego pasaremos a discusiones teóricas sobre algunos de los que serán los próximos pasos más probables en el campo de la madurez de la nube.


Hay algunos aspectos de las cuestiones tecnológicas cotidianas con los que la informática en nube puede ayudar, ahora y en la próxima generación de recursos informáticos basados en nube. La nube está obteniendo mucha prensa, tanto de defensores como de críticos. Algunos dicen que es el futuro de la tecnología de la información; otros, que es lo mismo de siempre, con otro envoltorio. La única cuestión real es si se puede tratar de un medio para lograr un fin.


Por ahora, la informática en nube es al almacenamiento y gestión de recursos de TI lo que el smartphone es al teléfono de disco: es simple, económica, escalable, ecológica e infinitamente disponible.


Al final, lo de la “nube” es apenas una metáfora para la Internet, y funciona igual que una red eléctrica: se proveen recursos, software e información a las computadoras a pedido y en la cantidad solicitada. En la década de 1980, estos recursos eran provistos por mainframes gigantescas y sistemas cliente servidor complejo y geográficamente restringido, que también necesitaban una enorme inversión en hardware, espacio y personal especializado para mantenerlos.


Ahora, cualquier empresa de cualquier tamaño, e incluso los individuos pueden consumir espacio de almacenamiento, software y otros recursos “en la nube” sin tener que poseer o administrar un centro de datos. Además, las organizaciones pueden aprovechar la tecnología que les permite mantener una copia de seguridad en tiempo real de datos, aplicaciones e incluso sistemas operativos en la nube, lo que a su vez hace posible restaurar servidores de producción dañados o destruidos en cuestión de minutos, en lugar de horas o días. Lo mejor de todo es que no necesitan personal dedicado de TI para hacerlo.


El término “informática en nube” es tan genérico (y a veces mal empleado) que casi no tiene valor en una discusión práctica. Dos aspectos de la informática en nube que son pertinentes para la discusión son Infraestructura como Servicio (IaaS) y Software como Servicio (SaaS). Con IaaS, un proveedor de servicio entrega recursos en bruto, como almacenamiento, ancho de banda de red y máquinas virtuales, como un servicio. Con SaaS, un proveedor coloca una solución de software específica sobre estos recursos en bruto y entrega eso. Cuando tanto IaaS como SaaS se combinan en una oferta específicamente diseñada para ofrecer protección de datos y recuperación de desastres, esto se denomina Recuperación como Servicio, o RaaS, de lo que se hablará más adelante en este capítulo.

Al concepto de “nube” todavía le queda un largo camino por recorrer antes de que podamos estar seguros de cuáles serán sus definiciones, funciones y limitaciones. Las plataformas de nube públicas, privadas e híbridas son tremendamente prometedoras, y gran parte de esta promesa puede verse en las implementaciones reales de la tecnología de nube del mercado de hoy.


El aprovechamiento de las plataformas de nube cuando esto resulta lo más conveniente es una cuestión de evaluación cuidadosa y migración correcta, en gran parte de la misma manera en que se haría con la mayoría de las otras tecnologías dentro de la organización empresarial. Los socios adecuados, las herramientas justas y las plataformas correctas pueden trabajar en conjunto para desarrollar los sistemas de datos que le seguirán sirviendo en el futuro.

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